Durante la cumbre G20, llevada a cabo el 30 de noviembre y 1º de diciembre pasados en Buenos Aires, Argentina, los líderes de las 20 economías más grandes del mundo reiteraron su compromiso para regular los criptoactivos, dentro de las conversaciones sobre crear “un sistema financiero abierto y resistente… es crucial para apoyar el crecimiento sostenible”, de acuerdo al comunicado emitido el domingo.

“Continuaremos monitoreando y, si es necesario, abordaremos los riesgos y las vulnerabilidades emergentes en el sistema financiero; y, a través de la continua cooperación regulatoria y de supervisión, abordando la fragmentación. Esperamos un progreso continuo en el logro de una intermediación financiera no bancaria resistente”.

El G20 afirmó que un ecosistema abierto es una pieza importante para respaldar el crecimiento e innovación en materia económica, pero dado que las criptomonedas no tienen una jurisdicción o limitación geográfica definida, se requiere una colaboración internacional para regular las criptomonedas con el fin de que con los impuestos y regulaciones se pueda combatir el lavado de dinero.

De acuerdo al comunicado, se acordó que la regulación se haga de acuerdo con los estándares del Grupo de Acción Financiera (GAFI), una organización intergubernamental cuyo propósito es combatir el financiamiento del terrorismo y el lavado de dinero.

Las principales empresas de cripto del mundo han estado buscando la normalización y representación en los mercados internacionales, pero cada vez es más inevitable que las criptomonedas tengan que convertirse en una clase de activos regulados para acceder a dinero institucional y a movimientos financieros más importantes. Una moneda gravada es una moneda oficial, y conforme los gobiernos vayan aceptando los impuestos pagados con criptomoneda, esto aumentará su circulación, fomentando así la adopción en todos los niveles al convertirse en una moneda más legítima y, por lo tanto, una forma más viable de inversión.

Vía – CriptoTendencia